Siempre que he hablado sobre el correcto control de la diabetes, he puesto mucho énfasis en la dieta que hay que llevar. Como sabes, los hidratos de carbono, que portan los alimentos que comemos, influyen directamente en el índice glucémico de las personas. Para tener un buen control de la enfermedad, tenemos que seguir una correcta dieta en la que podamos controlar los niveles de azúcar en el organismo. En este post voy a centrarme en la diabetes gestacional y voy a contar todo lo relativo con la comida, entre otros aspectos, para evitar las posibles complicaciones en la madre y en el feto.

¡Presta mucha atención!

¿Qué es la diabetes gestacional?

Antes de hablar sobre la dieta, es necesario explicar lo qué es. Esta enfermedad es un tipo de diabetes que desarrollan algunas madres en el tiempo que dura el embarazo, sin que antes hubieran tenido algún problema con los niveles de azúcar. Aunque las causas que provocan la diabetes gestacional no están claras, diferentes estudios determinan que uno de los motivos puede venir provocado por las hormonas existentes en la placenta. Estas contribuyen en el desarrolló del bebé, pero también pueden bloquear la acción de la insulina en el cuerpo de la madre, lo comúnmente conocido como resistencia a la insulina. Este problema provoca que las células no puedan absorber la glucosa que portan los alimentos para transformarla en energía, quedando la glucosa diluida en el torrente sanguíneo. Al ocurrir esto, los niveles de azúcar aumentan y se elevan las posibilidades de sufrir una hiperglucemia.

¿Cómo tiene que ser la alimentación de una madre con diabetes gestacional?

Como te he contado en otras ocasiones, para poder llevar un correcto control de la diabetes, es necesario seguir una dieta variada, sana y equilibrada. Es importante que consumamos de todos los grupos alimenticios, en sus cantidades justas, reduciendo lo máximo posible el consumo de azúcares y grasas. Entre los principales productos que debe incluir esta dieta se encuentran:

Granos integrales y legumbres

Lo más recomendable es que este grupo de alimentos sea uno de los pilares básicos de tu alimentación diaria, pero por porciones. Una porción equivale a una rebanada de pan, una onza de cereal o media taza de arroz o pasta cocidos. Para poder llevar un correcto plan de alimentación debes incluir en él panes o galletas integrales, cereales integrales, granos de cebada y avena, legumbres (garbanzos, lentejas, alubias), arroz integral o pasta. Asimismo, también está bien utilizar harinas integrales para cocinar u hornear.

Verduras y hortalizas

En esta ocasión, los expertos hablan de consumir entre tres y cinco porciones diarias. Cada una de ellas es igual a una taza de hortalizas de hojas verdes, tres cuartos de taza de jugos de verduras y media taza de productos cocidos o picados. Entre las opciones que se pueden incluir en la dieta se encuentran las verduras frescas o congeladas, sin salsas ni grasas, y las hortalizas de color verde oscuro, como las espinacas, el brócoli, la lechuga, las zanahorias y los pimientos.

Frutas

Este producto también es esencial que se incluya, entre dos o cuatro porciones diarias, en la dieta para diabetes gestacional. En este caso, una ración equivale a una fruta mediana, como un plátano, manzana o naranja, a media taza de fruta picada, cocida o congelada o un recipiente con tres cuarto de jugo de fruta. En este grupo destacan las frutas enteras, los cítricos y los jugos de fruta sin azúcares añadidos.

Leche y derivados

El plan alimenticio tiene que incluir cuatro porciones de productos descremados o bajos en grasas, al día. Es decir, una taza de leche o yogur y una onza y media de queso. Al ser una gran fuente de proteínas, calcio y fósforo hay que incluir los productos lácteos que no contengan alto índices de grasa o azúcares añadidos.

Proteínas

Este nutriente lo incluyen numerosos productos como el pescado, la carne, algunos frutos secos y los huevos; y estos también son una gran fuente de vitamina B, hierro y zinc. En la dieta para la diabetes gestacional, su presencia es altamente importante y debe aparecer entre dos y tres veces al día. Una porción equivale a 55-84 gramos de carne roja, carne de ave o pescado cocido; 170 gramos de frijoles cocidos, un huevo o a media cucharada de mantequilla. Las opciones de proteínas saludables incluyen a los pescados y carnes de ave, sin piel, y a productos de carne roja, como ternera o cerdo. Recuerda que se debe retirar toda la grasa visible y que es más recomendable hornear, tostar o hervir en vez de freír.

Dulces

Este grupo alimenticio, al contener altas cantidades de azúcar y grasas, es necesario consumirlo en muy bajas cantidades y en raciones muy pequeñas. Lo más recomendable es consumir dulces que no contengan azúcar.