Consejos sobre cómo llevar la diabetes en el embarazo

Hay madres que cuando se quedan embarazadas sufren un descontrol de sus niveles de glucosa en el torrente sanguíneo, es decir, sufren diabetes gestacional. Esta problemática, que afecta durante el periodo de formación del bebé, preocupa a las futuras mamás. Aunque en un principio pueda verse como una preocupación grande; si se lleva una buena gestión, la enfermedad no tiene por qué complicarse ni afectar negativamente a la gestante o al bebé. Para poderlo hacer de la mejor manera, os cuento diferentes consejos para controlar de una manera el trastorno del azúcar.

¿Qué es la diabetes gestacional?

Durante los meses que dura la gestación del bebé, hay madres que nunca antes habían padecido problemas con sus niveles de azúcar en sangre y durante este tiempo se les diagnostica diabetes en el embarazo. El motivo de esta dolencia viene inducido porque, durante el periodo de formación del embrión, principalmente a partir de la semana 12, aumenta la cantidad de azúcar en sangre para poder proporcionar energía al feto, porque este no es capaz de generarla por sí mismo. En estos casos, las hormonas, que están presentes en la placenta, dificultan el trabajo que realiza la insulina, haciendo que las células no puedan absorber la glucosa presente en el torrente sanguíneo, lo que provoca una glucemia alta y eleva el riego de sufrir una hiperglucemia.

¿Qué motiva la diabetes en el embarazo?

Si tienes pensado quedarte embarazada, o si ya lo estás, es muy importante que prestes atención a los factores de riesgo que pueden motivar la aparición de la diabetes durante el embarazo. Como os he dicho varias veces, cuanto antes se pueda diagnosticar una enfermedad, y se le empiece a poner remedio, será mucho más fácil que esta no derive a otros casos mucho más graves.

Entre las causas, que pueden motivar la aparición de la diabetes en el embarazo, destacan la existencia de familiares de primer grado de consanguinidad que hayan padecido de diabetes, haber sufrido el síndrome del ovario poliquístico, tener hipertensión, haber sufrido un aborto espontaneo o tener una masa corporal (IMC) superior a 25-30. A parte de todas estas situaciones, las mujeres que tienen entre 25 y 30 años son el principal grupo de riesgo para sufrir trastornos con sus niveles de glucosa. Asimismo, como es obvio, si se ha padecido anteriormente un problema relacionado con la diabetes, se aumentan considerablemente las posibilidades de desarrollar diabetes gestacional.
En el caso, de tener relación con alguno de estos factores, o haber sentido algún síntoma, es conveniente que acudas al médico. El facultativo valorará las dolencias sufridas y te realizará las pruebas pertinentes (sangre y orina) para poder determinar si se está sufriendo de diabetes o no.

Si me detectan diabetes gestacional, ¿cómo la tengo que tratar?

Cuando se detecta la diabetes gestacional, es muy importante seguir con todas las recomendaciones y tratamientos prescritos por el médico. Además, es importante acudir constantemente al especialista para que realice un control de la evolución de la enfermedad y vaya modificando la forma de tratarla si fuese necesario.

Dieta equilibrada

La dieta es uno de los pilares básicos para poder llevar un buen embarazo, se tenga o no diabetes. Aunque, en caso de padecer la enfermedad, hay que prestarle mucha más atención porque dependiendo de la alimentación la dolencia se podrá controlar o empeorará. El mejor plan de comidas es aquel que es variado, equilibrado y sano, ya que no se busca adelgazar, sino que el objetivo de la dieta es poder controlar mucho más fácilmente nuestra diabetes, evitando descompensaciones o posibles complicaciones.
Los productos que tienen que aparecer de una forma mayoritaria son los mismos que para cualquier otra persona, para así poder obtener minerales, vitaminas y nutrientes necesarios para nuestra salud. Eso sí, tenemos que llevar bien controlada la alimentación, limitando los azúcares y controlando los carbohidratos para tener una buena gestión de nuestra diabetes. Además, también es necesario incluir el pescado, principalmente, aquel que incluye Omega 3. Entre los productos que debemos eliminar, o consumir en muy pocas cantidades, se incluyen los azúcares, como es lógico, y las grasas saturadas.

Practicar ejercicio

Aunque en un primer momento se pueda pensar que las embarazadas tienen que guardar reposo, si el médico lo autoriza, se puede practicar ejercicio de una manera moderada. Por ejemplo, es bueno dar un paseo diario o ejercitar continuamente las extremidades superiores. Además, las actividades aeróbicas, un par de veces por semana, también influyen positivamente.

Y si soy diabética, ¿puedo quedarme embarazada?

Por supuesto que sí. Padecer o no de diabetes no influye en la fertilidad de las mujeres. La única diferencia es que hay que prestar un mayor control del embarazo, para reducir el riesgo de sufrir un trastorno grave que afecte a la madre y/o al bebé. Lo más aconsejable es seguir las pautas marcadas por el especialista y continuar los hábitos de control de la enfermedad que tenías antes del embarazo, como la dieta o el ejercicio físico.

Cuéntanos tu experiencia ¿Has tenido diabetes gestacional? ¿Eres diabética y has estado embarazada? Seguro que tu historia puede ayudar a muchas mujeres que nos leen.

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