Cuando un diabético debuta en la enfermedad, uno de los primeros pensamientos que le vienen a la cabeza es determinar cuál es su origen. Aunque las respuestas son muchas y variadas, un buen grupo piensa que la enfermedad ha sido causada por motivos hereditarios. Sois muchos los que tenéis la duda de si es un mito o es una realidad. Para acabar con esta cuestión, tan extendida entre los que somos diabéticos, te cuento diferentes aspectos básicos que te arrojen un poco de luz sobre este tema.

¿La diabetes es hereditaria?

Es una pregunta que nos hemos hecho todos y es necesario dejarlo claro, para evitar dudas y equivocaciones. La diabetes, como enfermedad, no es hereditaria, lo que se trasmite genéticamente es la predisposición a sufrirla. ¿Qué quiere decir esto? Los genes, por si solos, no son capaces de activar la enfermedad, solo se manifestará, si aparte de ellos, existen otros factores externos, como una mala alimentación o un estilo de vida sedentario.

Dime cómo son tus padres y te diré las posibilidades que tienes

Diferentes estudios han mostrado las posibilidades de tener diabetes, dependiendo de los genes transmitidos por los padres y de los factores externos. En concreto, las probabilidades de que los progenitores transmitan la diabetes a sus hijos quedan así: un 6% de los descendientes pueden tener diabetes si la madre padece tipo 1, porcentaje que aumenta hasta el 25% si ambos padres tienen ese tipo; mientras que, si la madre está diagnosticada de tipo 2, las posibilidades suben hasta el 14% y, si también lo es el padre, aumenta hasta el 50%.

¿Cómo evitar que los agentes externos influyan en la aparición de la diabetes?

Como seguro que has pensado, los aspectos genéticos, que el padre y la madre transmiten a sus hijos, no se pueden controlar, para evitar que la diabetes se manifieste. A pesar de ello, si que podemos trabajar para evitar que los factores externos influyan en la aparición de la enfermedad. ¿Qué quiere decir? Llevar un estilo de vida saludable está en nuestras manos y, si seguimos trabajando diariamente para gozar de una buena salud, conseguiremos que estos aspectos no nos perjudiquen.
Principalmente, si cuidas tu alimentación diaria y evitas los hábitos de vida sedentarios, conseguirás reducir las posibilidades de que los factores externos acaben influyendo a la diabetes. En lo relativo a las comidas, tienes que preocuparte por llevar una dieta variada, sana y equilibrada, evitando, principalmente, algunos alimentos en exceso o perjudiciales para el organismo. En cuanto al estilo de vida, practica ejercicio físico siempre que puedas, eso sí, en su justa medida y nunca excediéndote.

La herencia en la diabetes tipo 1

En la mayoría de los casos de diabetes tipo 1, para que se manifieste, los primogénitos tienen que heredar los factores de riesgo de los dos padres. Este tipo, se caracteriza, principalmente, por factores de herencia, es decir, se manifiesta en edades muy tempranas. Las personas que sufrimos diabetes tipo 1 nuestras células no pueden absorber el azúcar existente en el torrente sanguíneo, por la falta o ineficacia de la insulina. La glucosa, al no ir acompañada por la hormona fabricada por el páncreas, se queda diluida en la sangre, lo que provoca que los índices de azúcar se eleven y las posibilidades de sufrir una hiperglucemia aumenten.

La herencia en la diabetes tipo 2

Aunque la herencia tiene una menor incidencia en la diabetes tipo 2, hay casos en los que los genes, junto con diferentes factores externos, hacen que la enfermedad se manifieste. En estos casos, un mal estilo de vida (alimentación no saludable y falta actividades deportivas) ayudan a que los niveles de glucosa se descontrolen, desencadenando este tipo de diabetes.

Si la diabetes ya se ha manifestado… ¿cómo hay que gestionarla?

Si ya es tarde y ya te han diagnosticado diabetes, debes tener muy claro cómo gestionar la enfermedad, para conseguir tenerla controlada y, así, evitar padecer otras complicaciones mucho más graves.

1.Autocontrol

Cuando el médico comunica la noticia, nos explica una serie de pautas, para poder llevar una correcta gestión de la enfermedad, y nos indica las cantidades de medicación o insulina necesarias. Aunque el endocrino nos marque las pautas, tenemos que realizar un exhaustivo autocontrol.

2.Alimentación

Una alimentación adecuada, al igual que ayuda a que la diabetes no se manifieste, es importantísima para tratar la diabetes. A la hora de planificar tus comidas, vigila que tu dieta sea sana, variada y equilibrada.

3.Practica deporte

Al igual que una buena alimentación, las actividades físicas son otro de los pilares fundamentales para gestionar la enfermedad de una forma correcta. Lo óptimo es sacar todos los días un huequito para poder practicar algo de deporte, para evitar llevar un modo de vida sedentario.