¿Cómo conservar la insulina este verano?

Los diabéticos tipo 1 dependemos directamente de la insulina que nos tenemos que administrar. Nuestro tratamiento médico tiene que estar en perfectas condiciones para que sea 100% efectivo así qué ¿deberíamos tomar precauciones este verano? ¿Cómo podemos hacer para conservar nuestra insulina?

La temperatura es la clave

El calor puede alterar fácilmente las propiedades de la insulina. De hecho, la exposición a altas temperaturas disminuye su eficacia, por lo que podemos llevarnos algún que otro susto al leer las mediciones de nuestro glucómetro ¿Qué tenemos que hacer entonces? La insulina no debería superar, en ningún caso, la temperatura de 30ᵒC. Por ello, durante los meses de más calor, y especialmente en lugares donde las temperaturas son altas, debemos tener mucho cuidado para mantenerla en perfectas condiciones.

Como decimos, lo ideal es mantener la insulina diaria a temperatura ambiente, entre los 15 y los 29ᵒC. Si la tempera a la que están sometidos nuestros viales y plumas no supera el umbral, no hay que preocuparse.

Además, nunca debería estar expuesta a fuentes de luz o calor intensas, por lo que no dejes que la luz solar incida directamente, ni dejes la insulina demasiado tiempo en el coche si está expuesto al sol y al calor, haz de las sombras tus amigas este verano.

Fíjate en su aspecto

El aspecto de tu insulina refleja su estado. Si ha dejado de ser transparente, ha cambiado de olor o tiene grumos, lo más probable es que esté estropeada por haber estado expuesta a una temperatura inadecuada. Si detectas cualquier cambio en la insulina, no se te ocurra utilizarla. Deshazte de ella y usa un boli o cartucho nuevo.

Refrigeración y accesorios especiales

En ocasiones, mantener la insulina a la temperatura adecuada puede ser todo un reto, sobre todo ahora que el calor ha venido pisando fuerte, aunque esta semana nos esté dando un poco de tregua. Si nos vamos de viaje y pasamos el día en la playa o en la ciudad, por ejemplo, las temperaturas se disparan con facilidad así que es importante que protejamos nuestra insulina ¿Cómo? Existen estuches específicos aislantes isotérmicos que evitan que el calor estropee nuestro tratamiento.
Por otro lado, es vital utilizar la nevera habitualmente para almacenar la insulina que no estemos usando. La temperatura debe estar entre los 4 y los 8ᵒC, nunca por debajo de los 2ºC porque perdería efectividad. Recuerda que es preferible que no esté en contacto con las paredes del frigorífico o al lado del ventilador ya que el frío puede ser sensiblemente superior al del centro.

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