Consecuencias de la diabetes y prevención de cada una

necesita llevar un seguimiento y un control exhaustivo para poder gestionarla adecuadamente. Si no se aplica el tratamiento prescrito por el médico y no hay unos cuidados adecuados, la enfermedad puede derivar en otras dolencias mucho más graves. Te contamos algunas consecuencias de la diabetes.

¿Qué consecuencias puede tener la diabetes si no la controlo?

Como sabes, la diabetes es una enfermedad que no descansa nunca y, todos los días, sin excepción, debemos realizar un control correcto de la enfermedad. Aunque en un primer momento pueda parecer una tarea costosa, a la larga nos beneficia. De hecho, si no lo hacemos, las consecuencias pueden ser graves:

Problemas cardiovasculares

La mala gestión de la diabetes provoca un exceso de azúcar en la sangre. Esta descompensación afecta progresivamente a los vasos sanguíneos que, con el paso del tiempo, acaban por dañar las paredes de las arterias. Al estar lesionadas, el colesterol se va depositando en ellas y puede acaba derivando en una arteriosclerosis. Esta grave dolencia hace que los conductos vayan estrechándose y el torrente sanguíneo se reduzca, lo que aumenta las posibilidades de sufrir un problema cardiaco, como una angina de pecho, un infarto agudo de miocardio o una muerte cardiaca súbita.

Afecciones en zonas periféricas

Relacionado con la dolencia anterior, una cantidad alta de glucosa en la sangre, aparte de reducir el torrente sanguíneo, afecta al sistema nervioso de nuestro cuerpo. Más conocido como neuropatía diabética. Las dos alteraciones reducen la sensibilidad y la circulación de la sangre en las zonas periféricas del cuerpo (pies y manos). Al padecer esta situación, en caso de que nos hagamos una herida, la lesión puede terminar en una úlcera o, lo que es peor, si no se cuida, en una amputación como ocurre algunas veces con el pie diabético.

Daño en los riñones

Como sabes, la diabetes es una enfermedad metabólica que no permite que las células absorban el azúcar existente en la sangre para convertirlo en energía, por la falta o inacción de la insulina. Al quedarse en los vasos sanguíneos, los riñones tienen que trabajar en exceso para poder filtrar toda la sangre con exceso de azúcar y, en muchas ocasiones, no son capaces de recuperar todos los carbohidratos que filtra, por lo que acaba apareciendo en la orina. Si no llevamos una gestión correcta de la enfermedad, la glucosa, y sus derivados, acabarán dañando las paredes de los riñones y dejarán pasar albumina en cantidades superiores a lo normal.

Depresión

La mala gestión de la diabetes y la negación de la misma, derivan la enfermedad en otras dolencias más graves. La aparición de estos síntomas puede motivar el desánimo de los pacientes y los frecuentes cambios de humor que, si no son tratados a tiempo, aumentan las posibilidades de sufrir una depresión.

Qué la diabetes derive en consecuencias graves se puede prevenir

Las dolencias graves derivadas de la diabetes se pueden prevenir de una manera muy sencilla: controlando la enfermedad, prevenimos en gran parte que está empeore. Aunque hay que prestarles mucha atención, los pasos a seguir son fáciles, y si nos habituamos a ellos, rápidamente podremos convivir con nuestra diabetes.

Visitar al endocrino

Es imprescindible que los diabéticos visitemos al endocrino cada tres o seis meses. El especialista nos hará un seguimiento de la enfermedad y adecuará el tratamiento a la manera en que vaya evolucionando. Además, también es necesario realizar periódicamente test de orina y sangre para evitar que la enfermedad pueda acabar en otra dolencia más compleja.

Autocontrol

Aunque el médico nos evalúe y nos marque la pauta a seguir, somos nosotros los que tenemos que gestionar nuestra enfermedad. El control de las glucemias, el conteo de los hidratos de carbono, el ejercicio o las constantes mediciones de glucosa, son fundamentales para que podamos mantener nuestra diabetes bajo control.

Seguir el tratamiento

Al igual que el autocontrol de la diabetes recae en nosotros, la responsabilidad de seguir con el tratamiento pautado por el endocrino es una tarea a la que tenemos que prestar mucha atención. La toma de medicación o la inyección de insulina, cuando el médico nos lo ha marcado, es algo básico para llevar una gestión correcta de la enfermedad.

Tener una buena dieta

Una dieta sana, variada y equilibrada nos permite comer de todos los grupos alimenticios y nos facilita enormemente el conteo de los carbohidratos. Lo más recomendable es fijar un calendario semanal o mensual, donde comamos de todo e intentemos evitar aquellos productos con un alto índice glucémico.

Practicar ejercicio

Llevar una vida sedentaria es un error muy grave a la hora de gestionar la diabetes. Lo mejor es practicar actividades deportivas cuando podamos, sin excedernos y controlando siempre nuestros niveles de azúcar.

Descárgate gluQUO

Por último y, por ello, no menos importante, para gestionar de la mejor manera nuestra diabetes y evitar las complicaciones, conecta tu smartphone con gluQUO. Con esta aplicación puedes gestionar el calendario de glucemias, saber el número de hidratos de carbono que has ingerido, conocer el deporte que has hecho y, además, te permite obtener un completo informe para que puedas presentarlo al endocrino y, así, preparar más fácilmente tu visita al médico. ¡Descárgate la app!

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