azucar blanca

Síntomas de una subida de azúcar y qué hacer en cada situación

Una de las principales características de la diabetes es el descontrol de los niveles de glucosa en el torrente sanguíneo. Principalmente, las personas que han debutado hace poco tiempo en la enfermedad, aunque es una situación que nos suele ocurrir habitualmente a todos, tienen dudas sobre sus niveles de azúcar. Saber los síntomas es fundamental para tener una mejor calidad de vida. ¡Muy atento! Estos son los principales factores que pueden indicarte que tus niveles de glucosa están elevados.

¿Por qué sube el azúcar en sangre?

Antes de contar los síntomas de una subida de azúcar, es importante empezar por el principio y conocer qué provoca estas alteraciones. Seguro que lo sabes, pero no está mal recordarlo. La diabetes es una enfermedad metabólica en la que la ausencia o ineficacia de la insulina hace que la glucosa, que contienen los alimentos, no pueda ser absorbida por las células para transformarse en energía. Al no poderse realizar esta transformación, el azúcar se queda diluido en la sangre, lo que provoca que exista una glucemia alta que puede desembocar en una hiperglucemia.

¿Cuáles son los síntomas de una subida de azúcar?

La hiperglucemia, o glucosa elevada en sangre, se caracteriza por presentarse de una manera más paulatina que una hipoglucemia, aunque siempre hay excepciones. Por ello, detectar el trastorno y controlarlo puede costarnos un poco más que en caso de bajada. Si lo dejas pasar durante un tiempo prolongado te arriesgas a sufrir consecuencias.

Es habitual, que cuando las cantidades de azúcar se elevan sin control, los diabéticos empecemos a sentir fuertes dolores de cabeza, adormilamiento, mucha sed y excesivas ganas de ir al baño. Si junto a estos síntomas el glucómetro nos indica que los niveles de azúcar en el torrente sanguíneo son altos, es que estamos sufriendo una hiperglucemia, a la que debemos ponerle remedio lo más rápido posible, sin sobre reaccionar puesto que si nos pasamos podemos pasar de la híper a la hipoglucemia y posteriormente, debido al efecto rebote, llegar de nuevo a la hiperglucemia. Estos son los cambios de azúcar que debemos evitar.
Además, debemos tener mucho cuidado. Si empezamos a tener vómitos, náuseas, visión borrosa y mareos es porque estamos ante una hiperglucemia fuerte. Ante cualquiera de estos síntomas lo mejor es que acudas a un médico de urgencia.

¿Cómo responder ante los síntomas de una subida de azúcar?

Una vez que hemos notado los síntomas de una subida de glucosa en el torrente sanguíneo, y hemos confirmado que se trata de una hiperglucemia, es importante ponerle una solución lo antes posible, porque podría complicarse y acabar en una complicación mucho más grave, no queremos alargar las hiperglucemias en el tiempo.

Para empezar a gestionar la hiperglucemia debemos beber líquidos que no contengan hidratos de carbono. La mejor opción es tomar agua en grandes cantidades para evitar una deshidratación. Además, posiblemente sea necesario suministrar más medicación, siempre atendiendo a las pautas impuestas por el médico, y conociendo en el caso de los insulinodependientes, nuestro factor de sensgbilidad a la insulina por horas.
En el caso de que estemos sufriendo una hiperglucemia fuerte, los niveles de glucosa superarán los 300mg/dl o 400mg/dl, existirán náuseas, vómitos, mareos y habrá presencia de cetonas en tu orina. Esta última consecuencia viene motivada porque el organismo, en vez de utilizar la energía proveniente de la glucosa que portan los alimentos, está consumiendo grasa. Para poder saber si lo estamos sufriendo, basta con utilizar unas tiras reactivas con cetonas, antes hacia falta hacerlo con la orina, hoy en dia ya existen glucómetros sanguíneos que son capaces de medir glucemias y cetonas.

Una vez realizada la prueba, si aparecen centonas en bajas cantidades en la orina, es señal de que están empezando a acumularse. Por el contrario, si la cantidad es elevada, no debemos hacer ejercicio puesto que podría empeorar la situación, ni comer antes de bajar las glucemias con insulina por debajo de los 300mg/dl, en caso de no poder corregir la situación hay que ponerse en alerta y acudir al médico para tratarlo.

La mejor hiperglucemia, es la que se puede evitar

La diabetes es una enfermedad a la que hay que prestarle constante atención. De su control dependerá enormemente la evolución de la enfermedad y su derivación, o no, a otras complicaciones más graves. Con una buena gestión de la enfermedad conseguimos que los niveles de glucosa en el torrente sanguíneo permanezcan lo más estables posibles y las subidas de sangre no sean tan frecuentes. ¿No sabes cómo hacerlo? Es muy sencillo, ¡te lo contamos!

Autocontrol

Aunque el médico nos indique las pautas que tenemos que seguir para poder sobrellevar la enfermedad, el control de la diabetes depende en un 90% de nosotros. Tenemos que seguir concienzudamente todas las recomendaciones de nuestro médico, medirnos la glucosa en sangre cuando se requiera y tomar la medicación acordada con el endocrino.

Buena alimentación

Una dieta sana, variada y equilibrada nos permitirá realizar de una manera eficiente el conteo de los hidratos de carbono, que son unos de los responsables de las variaciones sin control de la glucosa en sangre. Lo más recomendable es que nos planifiquemos un calendario de comidas, donde tengan presencia todos los grupos alimenticios.

En contra de la vida sedentaria

Otro de los grandes pilares para poder gestionar adecuadamente nuestra enfermedad es la práctica de actividades deportivas. Lo recomendable es realizar todos los días algo de esfuerzo físico, aunque siempre controlando nuestros niveles de glucosa y siguiendo las recomendaciones impuestas por nuestro especialista.

Las nuevas tecnologías y la diabetes

¿Sabías que las nuevas tecnologías pueden ayudarte mucho en el autocontrol de tu diabetes? Con apps como gluQUO puedes controlar desde tu smartphone toda la información sobre tus glucemias, alimentación y ejercicio ¡Descárgate gluQUO!