Por desgracia, existen muchos casos de bullying en las aulas de colegios e institutos. ¿El objetivo? Siempre el más débil, el diferente… Ser diabético no debería suponer que ningún niño o adolescente sufriese acoso, pero por desgracia para el acosador puede convertirse en un motivo sin más. ¿Existe el bullying a causa de la diabetes? ¿Cómo podemos prevenirlo? ¿Cómo proteger a los niños con diabetes tipo 1? ¡Te lo contamos!

El bullying

Hablamos de bullying para referirnos al hecho de molestar a alguien física, verbal o psicológicamente de manera intencionada. Insultos, empujones, burlas o marginación son algunas de las situaciones que pueden sufrir niños y jóvenes. Aunque en un inicio pueda parecer una “niñería” o una situación sin importancia, las consecuencias del bullying pueden ser graves y afectar a la autoestima y vida diaria de los niños, futuras relaciones y comportamiento.
En este sentido, es importante que padres y profesores estén alerta ante cualquier cambio en el comportamiento del niño o joven, para detectar indicios de acoso escolar y ayudar desde el primer momento.

Niños diabéticos y bullying

Como explicábamos, las víctimas del bullying suelen ser los más “débiles” de la clase o el alumno que es diferente.Todo depende de la actitud. Un niño diabético que comprende y asume su enfermedad, y la vive como algo normal, va a ser uno más en la clase. Pero si su diabetes afecta a su autoestima, se siente diferente y se pone límites a sí mismo puede convertirse en una presa fácil.
Como siempre os decimos, los diabéticos podemos llevar una vida perfectamente normal, siempre y cuando llevemos un buen autocontrol y gestionemos nuestra enfermedad correctamente. Por eso, es muy importante que desde bien pequeños comprendamos la importancia de entender nuestra situación, escuchar a nuestro cuerpo y cuidarnos
Según las estadísticas,1 de cada 3 niños puede llegar a ser víctima de bullying durante su época de estudiantes, así que no cerremos los ojos ante algo que puede ocurrir.

¿Cómo protegemos a los niños con diabetes del acoso escolar?

La falta de información y comunicación sobre la diabetes en las aulas, hace que el resto de compañeros vea al niño diabético como un niño enfermo, originando curiosidad o rechazo en la clase.
Un niño o joven diabético tiene que conocer su condición, entenderla y hacérsela entender a los demás, de forma que sea algo totalmente natural. Aunque su tratamiento médico le haga diferente, esa diferencia tiene que ser tratada como especial, nunca con una connotación negativa. Una actividad muy recomendada, por ejemplo, es que el niño, un profesor o sus padres ofrezcan una pequeña charla al resto de sus compañeros. De esta forma se harán partícipes, comprenderán lo que ocurre y se evitarán comentarios o actitudes incorrectas.

Sea cual sea el motivo, ¡Stop al bullying!