Guía sobre la diabetes infantil

La diabetes es una de las enfermedades crónicas con más incidencia entre niños y adolescentes. Aunque en ocasiones se piensa que la diabetes solo afecta en edades adultas, son muchos los menores diagnosticados con la dolencia desde muy pequeños. La diabetes infantil, o tipo 1, afecta principalmente a niños y jóvenes y es importantísimo que lleven un buen control de ella para poder evitar descompensaciones en sus niveles de azúcar, y que no sufran complicaciones más graves. Para tenerlo claro, os contamos los puntos más importantes para poder gestionar adecuadamente la diabetes infantil. ¡Muy atentos!

¿Qué es la diabetes infantil?

La diabetes infantil es una enfermedad metabólica provocada por un exceso continuado de azúcar en nuestro sistema sanguíneo. Esta tipología de la enfermedad corresponde con los síntomas de las personas que padecemos diabetes mellitus tipo 1. En concreto, esta dolencia, que normalmente aparece en los primeros años de vida, es considerada como autoinmune, es decir, nuestro sistema inmunológico nos ataca. El cuerpo de las personas que sufrimos esta problemática, destruye las células del páncreas que producen la insulina, la hormona que permite controlar la glucosa en la sangre. Al no producirla, o hacerlo en bajas cantidades, el azúcar no puede llegar a las células para transformarse en energía y se queda diluido en la sangre. Para poder controlarlo, todos los que estamos diagnosticados, necesitamos pincharnos insulina para regular los niveles de glucosa de nuestro organismo.

¿Cómo hay que gestionar la enfermedad?

A medida que los pequeños van creciendo, o si se ha diagnosticado con una edad más avanzada, no hay problema para que los afectados podamos gestionar de una manera efectiva nuestra enfermedad, aunque según la edad y carácter de cada uno podamos pasar por momentos de rebeldía. En cambio, si se detecta durante los primeros años de vida, los padres tienen que prestar mucha atención a sus hijos para que no derive en dolencias más graves y para ir enseñando a su pequeño cómo tiene que hacerle frente a la enfermedad.

El diabético es igual que el resto de los niños

Un niño que padece diabetes es una persona igual que el resto de su edad, nunca se debe hacer una distinción porque los diabéticos podemos llevar una vida completamente normal. Lo más importante para enseñar a un niño a gestionar su enfermedad, es hacerle ver que no es diferente al resto de amigos y compañeros de clase y que solo tiene que prestar atención a sus niveles de azúcar.

Un punto básico: el control de la enfermedad

Para gestionar de una manera adecuada la diabetes infantil es importante que los padres realicéis un completo seguimiento de la enfermedad que padece vuestro hijo. El control de las glucemias, el conteo de los carbohidratos o el suministro de la insulina, cuando sea necesaria, es primordial para que la dolencia no empeore y desemboque en complicaciones más graves. Además, desde hace unos años, son muy reclamados los perros de asistencia para ayudarnos con la enfermedad nuestros hijos. Estos animales son capaces de detectar cuando se produce un descontrol significativo en los niveles de azúcar en sangre del pequeño y avisan de que algo está sucediendo. De esta manera, los padres podéis actuar rápidamente para atajar la posible hipoglucemia o hiperglucemia que está sufriendo vuestro hijo.

Una vez que tu hijo vaya cumpliendo años, poco a poco irá aprendiendo los hábitos necesarios para poder gestionar adecuadamente su enfermedad y él se encargará de autocontrolar su diabetes y seguir el tratamiento médico establecido. Mucha paciencia con la etapa de rebeldía que puedan tener nuestros hijos, normalmente en la adolescencia.

Planificar una dieta sana y variada

Otro de los puntos esenciales para controlar la diabetes infantil, es llevar correctamente el conteo de los hidratos de carbonos. La manera más sencilla para conseguirlo es planificar una dieta variada, sana y equilibrada, comer de todos los grupos alimenticios y consumir la cantidad mínima de azúcares y grasas. Además, si se va a comer fuera de casa (comedor del colegio o guardería), es necesario que el personal que atiende este servicio tenga conocimiento de que el niño padece diabetes para que controlen sus comidas y adapten el menú a sus necesidades.

Hacer deporte

A la hora de hacer ejercicio físico los pacientes que padecemos diabetes tipo 1, no tenemos ningún problema para desarrollar las actividades propuestas, al contrario, nos beneficia. Siempre y cuando cumplamos con las indicaciones médicas y llevamos un buen control de las glucemias.

La práctica de actividades deportivas junto con una alimentación adecuada, aparte de ser beneficiosas para la evolución de la diabetes infantil, crea buenos hábitos en los niños y adolescentes porque evitan llevar una vida sedentaria y aprenden a comer de todo.

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