Diabetes y Ansiedad, Miss Sacarina nos lo cuenta

Diabetes y ansiedad. Un tema de gran importancia que tratamos hoy con nuestra amiga Missacarina! Una de las personas con diabetes más influyentes en la comunidad escribe hoy en el blog de gluQUO!

Me llamo Antía, tengo veintisiete años y en los últimos quince la diabetes tipo I me ha acompañado día y noche. Cuando nos diagnostican una enfermedad crónica como ésta nuestro cuerpo entra en shock y no es para menos. Nuestra vida da un giro de 360º y lo peor de todo es que va a ser así para siempre. No todo el mundo reacciona de la misma forma pero los sentimientos más comunes que podemos experimentar son la negación, la rabia, la frustración…

Si no conseguimos aceptarlo y adaptarnos a nuestra “nueva circunstancia” nuestra salud física y mental se verá resentida enormemente.

Cuando “debuté” en 2003 todos los recursos web sobre salud con los que contamos hoy no estaban aún en auge y el único apoyo que podía recibir era el de la asociación de diabéticos de mi localidad que estaba prácticamente inactiva. No conocía a nadie con Dt1, no recibí ningún apoyo psicológico o emocional, no tenía a nadie que me entendiese así que me saqué las castañas del fuego yo solita y, la verdad, no fue del todo mal al principio.

Poco a poco me adapté al mundo de los hidratos de carbono, “sugar free” y los horarios estrictos. Actualmente, los tratamientos para la Dt1 son mucho más flexibles, tenemos una dieta mucha más amplia, las insulinas son más eficaces y contamos con tecnología que nos facilita la vida como las bombas de insulina, medidores continuos de glucosa o aplicaciones que nos permiten llevar un mejor control diario de nuestras glucemias como es el caso de gluQUO.

Diabetes y ansiedad

A pesar de todos estos avances, la diabetes es una enfermedad que no descansa, convivimos con ella 24/7. Esto implica contar con mucha información, tener una gran seguridad en uno mismo y ser capaz de tomar decisiones de gran importancia en un período corto de tiempo. Si a todo esto le sumas el ritmo frenético de la sociedad actual es de esperar que las personas con diabetes tengamos el doble de posibilidades de padecer estrés o ansiedad.

La ansiedad es una emoción que todos hemos experimentado a lo largo de nuestra vida de una manera u otra. Consiste en una respuesta de nuestro organismo ante una posible amenaza. En pequeñas dosis es saludable tenerla, el problema aparece cuando se transforma en un trastorno de ansiedad generalizada (TAG), es decir, la preocupación excesiva, angustia y estado de alerta del cuerpo no desaparecen o se repiten con mucha frecuencia.

¿Pero qué se siente cuando tienes ansiedad?

Algunos de los posibles síntomas son los siguientes:

Físicos: sudoraciones, taquicardias, falta de aire, presión en el pecho, temblores, cansancio, sensación de mareo, rigidez muscular

Psicológicos: inquietud, miedo, sensación de amenaza inminente, deseo de huir, despersonalización, miedo a perder el control, a la muerte…

Conductuales: estado de alerta e hipervigilancia, bloqueos, impulsividad…

Intelectuales o cognitivos: dificultad de prestar atención, concentración, memoria, inquietud, preocupación excesiva, expectativas negativas, sobrevaloración de detalles negativos…

Sociales: dificultades para expresar las propias opiniones, irritabilidad, temor excesivo a conflictos…

¿Y cómo nos afecta a las personas con diabetes?

La presencia de ansiedad generalizada o ansiedad relacionada con la diabetes, también conocida como diabetes emocional, está directamente relacionada con un empeoramiento en el control de nuestras glucemias. Debemos hablar de dos ejes principales de acción:

El propio sujeto: el vaivén de emociones que sufre una persona con ansiedad interfiere directamente en la dejadez en cuanto a horarios, saltos de dieta, dificultad para tomar decisiones…

Los procesos físicos: cuando sufrimos ansiedad nuestro organismo segrega hormonas contrainsulares como el cortisol, la adrenalina, la hormona del crecimiento o el glucagón que como bien dice su nombre, impiden un correcto funcionamiento de la insulina. Estas hormonas bloquean la entrada de la insulina a los tejidos y favorecen la creación de glucosa a través de grasas y proteínas. Todo esto se traduce en períodos largos de hiperglucemia.

Todos los síntomas anteriormente expuestos así como las consecuencias en nuestra glucemia pueden hacer que nos sintamos solos, aislados, incomprendidos, frustrados… La peor sensación que puede sentir una persona con ansiedad es la incertidumbre. Debido a que la ansiedad afecta en nuestra estabilidad glucémica nuestra incertidumbre será mayor por lo que estaremos cada vez más ansiosos.

¿Cómo tomar el control?

Antes de tomar cualquier decisión deberemos solicitar ayuda profesional que nos guíe y ayude a gestionar la situación.
Esto es lo que hice yo y fue imprescindible para comenzar a comprender lo que me estaba pasando e intentar tomar las riendas de la situación.

He aquí algunos consejos que os pueden ayudar a empoderaros:


Crea rutinas en tu día a día: cuanto menor sea la incertidumbre más relajado estarás.

Visualiza situaciones positivas: si crees que serás capaz lo acabarás consiguiendo.

Intenta centrarte en el presente: realiza ejercicios de respiraciones profundas o meditación en momentos de calma. Otra opción es practicar mindfulness. Éste consiste en la búsqueda de la atención plena, solo importa el aquí y ahora. Practicándolo tus pensamientos catastrofistas pasarán a un segundo plano y la ansiedad se desvanecerá.

Plántale cara a la ansiedad: personalízala. Ponle un nombre o una forma. Solemos tenerle menos miedo a algo que “conocemos”. Háblale y rebátele esos argumentos sin sentido que hacen que te paralices.

Practica deporte siempre que puedas: segregarás hormonas como las endorfinas, la serotonina, la dopamina… Todas ellas te harán sentir placer, menos dolor, felicidad y bienestar

Mis consejos para diabetes y ansiedad

Durante todo mi proceso de conocimiento y lucha contra la ansiedad he intentado poner en práctica, en mayor o menor medida, todos estos consejos. Algunos me han ayudado bastante pero lo que más me ha ayudado ha sido:

La empatía: conocer a otras personas que están en la misma situación me ha ayudado y sigue ayudando. Una buena forma es participar en actividades propuestas por asociaciones de personas con diabetes o las redes sociales. Yo me decanté por ésta última opción. Al principio, empecé a seguir cuentas relacionadas con la diabetes desde mis RRSS personales, poco a poco, empecé a conocer más gente con la que interactuaba, nos ayudábamos mutuamente y sentí que yo también podía aportar mi granito de arena y así es cómo nació Missacarina.

Haz cosas que te apasionen: retoma esa afición que dejaste de lado por falta de tiempo, explora nuevos horizontes y te sorprenderás. El efecto será parecido que al practicar deporte ya que segregarás las mismas hormonas.

En mi caso, mi vía de escape han sido los animales. He establecido con ellos una conexión que me hace realmente feliz y me hace olvidarme del resto del mundo.

Y es que, amigos, somos mucho más que hidratos de carbono, ratios, bolus de insulina o factores de sensibilidad…

Vivid con diabetes y no para ella. Cuesta, pero se puede.

Miss Sacarina.


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2 days ago

gluQUO

Dani de @glucoup, suministrador de chuches de la oficina entre otras cosas nos deja siempre sus increibles dulces que nos sacan de cualquier hipo. Gracias Dani.
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Dani de @glucoup, supplier of sweets from the office, among other things, always leaves us his incredible candies that take us out of any hypoglycemia . Thanks Dani.
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