Ser diabético y ser diagnosticado durante la etapa infantil se puede asociar a diversos aspectos relacionados con los hábitos y estilo de vida que se esté siguiendo.

Un estilo de vida sedentario basado en una mala alimentación y la ausencia de actividades físicas ha aumentado el porcentaje de obesidad infantil, y con el ello el riesgo de padecer diabetes.

Obesidad y diabetes infantil van unidas, por lo que el sobrepeso puede tener más consecuencias negativas de las que consideras.

En el post de QUO Health de hoy conocerás la relación entre obesidad y diabetes infantil, así como la importancia de evitar el desarrollo de ambas para conseguir un estado de salud correcto.

Obesidad y diabetes infantil: cuál es su relación

Antes de entender la relación entre ambas, hay que tener en cuenta que obesidad y diabetes infantil están relacionados en torno a la diabetes tipo 2.

Y es que la diabetes tipo 1 se relaciona con un trastorno autoinmune del organismo, y no con este problema.

La relación entre obesidad y diabetes infantil es tal que, aquellos niños con sobrepeso tienen cuatro veces más de probabilidades de que aparezca esta afección que aquellos niños con un índice de masa corporal (IMC) adecuado, tal y como recoge un estudio realizado por ‘Journal of the Endocrine Society’.

fragilidad infantil

Tras este estudio, el Dr. Ali Abbasi del King’s College de Londres, llevó a cabo un estudio paralelo para esclarecer la relación entre sobrepeso y el riesgo de diabetes.

A partir de un estudio de población infantil en Inglaterra, con una muestra de cerca de 370.000 individuos a los que se tenía acceso a su masa corporal, se detectó que el 12% sufría sobrepeso, mientras que el 16’7% tenían obesidad.

El resultado de aquellas personas que tenían obesidad fue que el 47% desarrollaron diabetes tipo 2 en algún momento de su vida. Lo que se traduce en una relación de obesidad y diabetes infantil altamente significativa.

Cómo afrontar la diabetes infantil

En el caso de la aparición de la diabetes en niños como consecuencia de un problema de sobrepeso, has de saber que en función de la etapa de vida en la que se encuentre el infante, son los padres los principales culpables, y quienes han de asegurarse de que se cumpla el tratamiento. Dependiendo de la edad, los cuidados variarán.

0 a 3 años

Más allá de establecer una alimentación y hábitos de vida adecuado, en esta etapa se tendrá que tener especial atención en cuanto a:

4 a 7 años

Aunque los padres seguimos siendo los responsables de ello, hay que hacerle ver al niño que la diabetes no le influye en su día a día, pero que debe seguir unos patrones.

En esta etapa el niño debe entender los factores que han llevado a la relación obesidad y diabetes infantil y por qué no puede realizar determinadas acciones.

8 a 11 años

Durante esta etapa el niño ya debería ser consciente, en muchas ocasiones, de lo que implica la diabetes y qué debe hacer o que pequeñas decisiones puede para controlarla.

Aunque los padres seguiremos siendo los principales responsables de garantizar unos niveles adecuados de glucosa y evitar que se tienda al sobrepeso, será el niño quien empiece a tomar decisiones en cuanto a acciones del día a día.

No es fácil hacer entender que obesidad y diabetes infantil van ligados a un niño. Sin embargo, tendrán que ser capaces de comprender las pautas a seguir en caso de haberla desarrollado.

Cómo prevenir la obesidad infantil

Para romper la relación entre obesidad y diabetes infantil será necesario seguir una serie de rutinas que impidan la aparición de los síntomas del sobrepeso. Y es que este es el elemento clave para reducir el riesgo de la aparición de la diabetes.

Entre las diferentes prácticas que puedes llevar a cabo para evitar el desarrollo de obesidad infantil se encuentran:

  • El fomento de hábitos alimenticios saludables. Darle protagonismo a verduras, frutas, productos integrales o alimentos ricos en proteínas. Del mismo modo, evitar productos ricos en grasa, procesados y/o azucarados.

  • Controlar las porciones de comida.

  • Eliminar aquellas tentaciones que contengan altos niveles de calorías.

  • Educar sobre los diferentes beneficios que tiene llevar un estilo de vida activo.

  • Promover actividades físicas que se incluyan a la rutina diaria.

  • Reducir el tiempo destinado a prácticas sedentarias (móvil, ordenador, tele…).

equipo

Es importante tener en cuenta en todo momento la relación entre obesidad y diabetes infantil. Es cierto que el desarrollo de sobrepeso en niños ya de por sí puede convertirse en un problema que repercuta sobre diferentes aspectos relacionados con la salud. Sin embargo, en el caso de desarrollar diabetes será una afección que durará toda la vida. Por tanto, sus consecuencias pueden ser más negativas.