Uno de los planes preferidos por todos, para romper con nuestra rutina habitual, es salir del sitio de residencia y trasladarnos a otro que nos haga olvidar el ajetreo del día a día. Como casi todo el mundo, siempre que la economía y el tiempo lo permiten, nos gusta planificar viajes a lo largo del año. Sois muchos los diabéticos que os preguntáis si podéis sumaros a estas escapadas con vuestros familiares y amigos, la respuesta es sencilla: ¡Pues claro que sí!

Aunque durante los preparativos, y durante el viaje en sí, deberéis estar muy atentos para que podáis disfrutar de él de la mejor manera posible. ¡Os las cuento!

¿Cómo preparar el viaje?

Antes de empezar a planificar tu próximo viaje, tienes que tener una idea muy clara: las limitaciones de la diabetes las ponemos las personas, no la enfermedad. Por este motivo, tienes que saber que, si aplicamos una serie de pautas, podemos viajar a cualquier punto del globo terráqueo sin tener complicaciones en nuestra enfermedad. Una vez que se ha elegido el lugar de destino y la forma en la que llegaremos, es el momento que empecemos a preparar todo lo indispensable para el día de la salida. Junto a la maleta y la guía de viaje, es imprescindible que prestemos atención a todo aquello que esté relacionado con nuestra diabetes. Como imaginarás, no nos podemos dejar nada en casa y, lo más práctico, es que hagamos un listado donde aparezcan todos los puntos básicos. Entre las cosas que no pueden faltar, tenemos que introducir en la bolsa de viaje un par de glucómetros, en caso de que uno falle, contaremos con otro de repuesto; las lancetas y las tiras radiactivas, para poder medir el índice glucémico siempre que sea necesario.

Dependiendo del tipo de diabético que seamos, tenemos que tener en cuenta unas cosas u otras. En el caso de los que somos diabéticos tipo 1, debemos contar con la insulina suficiente para los días que estemos fuera. En cuanto a los tipo 2, preved la medicación que vais a necesitar y, si no tenéis suficiente, pedirle a vuestro endocrino que os la recete. Asimismo, antes de partir al lugar de destino, es conveniente que dispongamos de un informe médico, en inglés y español, donde se indique que somos diabéticos, el tratamiento que estamos siguiendo y el estado en el que se encuentra nuestra enfermedad.

Ya sabes, si quieres estar protegido, el certificado siempre contigo.

Si viajo en avión… ¿tengo que tomar más precauciones?

Todo el mundo antes de montarse en un avión tiene que preparar más a fondo su viaje, es necesario pensar si se va a facturar o no, cuál es el tamaño máximo del equipaje de mano o cuál es la cantidad tope de líquidos que están permitidos introducir en la cabina. A parte de todo ello, tenemos que prestar atención a todos aquellos aspectos que tengan relación con nuestra enfermedad. En primer lugar, debemos llevar con nosotros el certificado médico para, que en el caso de que los miembros de seguridad pongan pegas con nuestro kit diabético (si nos pinchamos insulina, este contiene las agujas), poder demostrar que tenemos que subirlas al avión, porque es necesario que viaje siempre a nuestro lado. Junto a él, también es aconsejable que llevemos el carné de diabético, ya que esta tarjeta identifica a las personas que estamos diagnosticadas de la enfermedad y en su reverso contiene los pasos con los primeros auxilios.

Una vez en el destino, ¿qué tengo que hacer?

La mayoría de veces que viajamos es por un motivo relacionado con ocio. Aunque sean días de desconexión, la diabetes nunca descansa y tenemos que gestionarla adecuadamente, para que podamos disfrutar de nuestro descanso sin ningún tipo de complicación.

Insulina y medicación

Aunque estemos fuera de la rutina, el control de la diabetes tiene que continuar. Por ello, continúa midiéndote la cantidad de glucosa, en el mismo tiempo que lo haces habitualmente. Asimismo, respeta los horarios de inyección de insulina, o toma de medicación. Además, es aconsejable que la hormona y los fármacos los mantengas en un estado óptimo, para conseguirlo, una nevera para la insulina es el elemento perfecto para que esta no se estropee.

Comidas

La dieta variada, sana y equilibrada tiene que ir siempre contigo Durante el viaje continúa con tu planificación habitual para que puedas realizar correctamente el conteo de los hidratos de carbono. Asimismo, como sabes, debes evitar todas aquellas comidas y bebidas con alta cantidad en azúcares o grasas.

Mantente activo

Aunque estés descansando, no caigas en unos hábitos sedentarios. Busca tiempo para practicar algo de actividad física y, así, conseguirás tener los niveles de azúcar controlados.

Siempre con gluQUO

Con gluQUO tienes la posibilidad de llevarte en tu smartphone todos los datos relativos a la diabetes, como el diario de glucemias, los carbohidratos ingeridos o el deporte practicado. Así que ya sabes, si aún no la tienes, ¡Descárgatela!