Cuando un médico nos dice que somos diabéticos, una de las cosas que suelen decirnos, es que frutas y diabetes no van de la mano. Sobre todo, cuando se trata de la diabetes de tipo 2. Pero no en todos los casos la fruta y la diabetes son incompatibles. Hoy, hablaremos sobre qué frutas puede comer un diabético.

Es cierto que la fruta contiene azúcar, pero no es un azúcar agregado, sino natural. Por tanto, la fruta, así como otros alimentos beneficiosos para diabéticos, sí podemos consumirla. Ésto es lo que acaba con el mito de que se ha de evitar por completo.

Las personas necesitamos en nuestro día a día tres macronutrientes que se encuentran en los alimentos: las proteínas, las grasas y los hidratos de carbono. Y éstos últimos, los carbohidratos, son los que están presentes en las frutas.

Pese a que debemos regular su consumo, las frutas pueden ser un alimento esencial en nuestra dieta. Si lees este post descubrirás qué frutas puede comer un diabético y cómo puedes beneficiarte al incluir la fruta en tu alimentación.

Qué frutas puede comer un diabético

A la hora de comer fruta, las personas diabéticas tenemos que elegir entre aquellas que sean frescas, congeladas o estén enlatadas y no contengan azúcares añadidos. Este último tipo, hace referencia a las frutas en su jugo.

En el caso de optar por fruta deshidratada, también pueden formar parte de nuestra dieta, pero en pequeñas cantidades. No podremos superar los 30 gr. Esto equivale a un par de higos o un puñado de trocitos de plátano deshidratado, por ejemplo.

Las porciones de fruta fresca que podemos consumir variarán en función de la fruta y su tamaño. Por eso, te recomiendo tener muy en cuenta las siguientes porciones y, así, saber las cantidades y qué frutas puede comer un diabético. De lo contrario, podría acarrear efectos negativos para nuestro organismo.

Piezas de fruta fresca pequeñas

Cuando hablamos de frutas pequeñas hacemos referencia a un par de ciruelas, kiwis o albaricoques; o un puñado de fresas o de cerezas.

Por lo tanto, en este caso, no es que debas comer sólo una cereza. Al ser piezas de fruta muy pequeñas, podemos comer más de una. Pero siempre con moderación.

Fruta fresca mediana

En este caso, la porción se trata de una sola pieza. Las naranjas, los plátanos, las manzanas, o las peras, son algunas de las frutas que podemos introducir en nuestro día a día.

Fruta fresca, piezas grandes

La porción de estas frutas equivale a un cortada. Una cortada de melón, de piña, de papaya o mango, entre otros.

Fruta en su jugo natural

Son las frutas enlatadas y, en este caso, las porciones de fruta que podemos comer al día siguen los mismos parámetros que las frutas naturales

Fruta y diabetes: la importancia de los carbohidratos

Todos necesitamos contar con los hidratos de carbono en nuestra dieta para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Pero, tenemos que tener en cuenta, que los diabéticos que padecemos diabetes de tipo 2, necesitamos controlar los carbohidratos que consumimos. Aunque, no por ello, fruta y diabetes deben separarse de nuevo.

La fruta natural es nuestro mejor aliado para consumir carbohidratos y, tomándola, no perjudicamos nuestro organismo. Y es que este tipo de fruta, sobre todo manzanas o peras, nos aporta otro componente esencial en nuestra alimentación: la fibra.

El consumo de fibra a través de la fruta no sólo va a hacer que nos sintamos saciados, sino que además de llenarte, no aumentará el nivel de azúcar en la sangre.

Cuanta más fibra (dentro de las cantidades recomendadas) introducimos a nuestro cuerpo, mayor control del azúcar en sangre conseguiremos.

Los zumos de frutas para los diabéticos

Cuando te preguntas qué frutas puede comer un diabético, es probable que pienses en los zumos o los batidos como fuente de consumo. Pero, optar por este tipo de alimentos como fuente para obtener los carbohidratos necesarios y los beneficios de la fruta, es un desacierto.
Ya que, a la hora de hacer los zumos, se pierde la mayor parte de la fibra. Y, como consecuencia, es más fácil consumir mayores cantidades de fruta sin darse cuenta, añadiéndole al organismo más calorías y carbohidratos al organismo.
Esto no significa que no podamos consumir algún zumo o batido, pero sí debemos controlar mucho sus dosis.
Trucos para poder aumentar la dosis de fruta
Es importante que haya variedad en tu consumo de fruta diaria. No sólo por las cantidades máximas recomendadas, sino por las propiedades particulares que cada fruta posee.
Existe una serie de frutas que aportan muchos beneficios al organismo y que, por tanto, podremos permitirnos el lujo de aumentar su dosis.

  • Los plátanos, las manzanas o las clementinas son frutas ricas en vitamina C. Por lo tanto, su consumo favorece la cicatrización de heridas, a la vez que refuerza nuestro sistema inmunológico.
  • El ruibarbo es una excelente fuente de calcio. Esta fruta ayudará a que nuestros huesos sean fuertes.
  • Las pasas secas aportan hierro al organismo, es decir, nos ayudan a mantener unos correctos niveles de oxígeno en sangre.

Ahora que sabemos qué frutas puede comer un diabético y que la fruta y diabetes pueden ir ligadas, no hay excusas para no incluirlas en la dieta. Igualmente, es uno de los alimentos dulces para diabéticos que podemos comer (de forma regulada) sin problemas.
Además, están riquísimas y comerlas siempre es una buena opción para un almuerzo o merienda sana. Aunque, cómo no, recuerda repartir el consumo de fruta durante el día para no aportarle al organismo muchos hidratos de carbono a la vez.